El casino reunió arte musical y arquitectónico en una noche inolvidable

PROGRAMA EN EL INTERIOR

Fernando Guardiola

Álbum, picnhando sobre la foto

Muy fácil resultaba el pasado sábado, cuando escuchábamos al Dúo González-Sánchez,  mirar hacia arriba, fijar los ojos en el artesonado del techo  y sentirse transportado a cualquier sala del Palacio de Versalles e imaginar que por un  momento que al ritmo de la música que un violín y un piano emiten, aparecieran bailando la mismísima María Antonieta  o  Madame de Pompadour. El incomparable marco del Salón de baile del casino, de estilo barroco, rozando el rococó que tanto proliferó en la corte francesa del XVIII, no hacía sino que embellecer cada una de las notas que en enamorada conjunción emergían del piano que con tanto amor “acaricia” Ángel González y las no menos enamoradas notas que salen  del violín de Luis Sánchez. Un programa repleto de temas clásicos en que las òperas destacaban y una segunda parte con piezas que entremezclaban bandas sonoras de películas y temas de la música contemporánea, cautivó a un entendido público que abarrotó el recinto y que premió on encendidos aplausos la actuación de estos dos verdaderos genios de la música.

One Response

  1. Gracias Fernando por tu hermosa crítica.

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