El Servicio de Otorrinolaringología del Hospital de Torrevieja alerta sobre la importancia de extremar el cuidado de los oídos debido a las altas temperaturas

Especialmente durante las últimas semanas en las que los baños en playas y piscinas se unen al incremento de la temperatura y la humedad ambiental. La otitis externa u otitis del nadador es la infección del conducto audi-tivo externo y es más frecuente en verano

Equipo Servicio Otorrinolaringología

Profesionales del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Torrevieja alertan sobre el aumento de casos de otitis externas a consecuencia del calor, especialmente durante las últimas semanas en las que los baños en playas y piscinas se unen al incremento de la temperatura y la humedad ambiental y, en consecuencia, el aumento de la sudoración.
La otitis externa u otitis del nadador es la infección del conducto auditivo externo y es más frecuente en verano. Aunque la calidad el agua en el que nos bañamos es un factor que considerar, según afirma la doctora Aurora López, Jefa de Servicio de Otorrinolaringología, “el principal factor para el desarrollo de una otitis externa es la maceración de la piel del conducto auditivo externo”. Se trata de una infección que se produce por el cambio de condiciones que se dan en el conducto auditivo externo, creando un ambiente perfecto para la proliferación de bacterias u hongos.
Durante el periodo estival, el aumento de la temperatura ambiente, la humedad ambiental de esta zona, el baño prolongado y la sudoración excesiva pueden agravar este tipo de infecciones. A estos factores, que predisponen a padecer otitis externas, se unen otras causas como las lesiones en la piel del conducto, alergias, problemas crónicos de la piel, enfermedades crónicas como la diabetes y otras enfermedades que alteran la inmunidad.
Los niños son más propensos a padecer este tipo de infección, además de tener un conducto más estrecho y una piel mucho más delicada, son los miembros de la familia que más tiempo pasan en el agua.
“En la otitis externa el dolor es un síntoma casi constante. Hay dolor cuando se mueve el pabellón de la oreja, cuando se presiona delante del oído o cuando se mastica. También podemos ver secreción en el conducto auditivo externo. El picor de oídos puede ser una molestia de aparición precoz y frecuente. Otro síntoma es la sensación de no oír bien porque el conducto está inflamado y con secreciones. Afortunadamente esta pérdida de audición es reversible con el tratamiento adecuado”, añade la doctora Aurora López.

Principales recomendaciones
El Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Torrevieja propone una serie de recomendaciones para cuidar los oídos en verano:

• Los oídos deben de secarse cuidadosamente después del baño, bien con la punta de una toalla, una gasa o con un pañuelo de papel. El inclinar la cabeza hacia un lado u otro puede ayudar a salir el agua residual del con-ducto. En la medida de lo posible, los oídos no deben de permanecer demasiado tiempo en el agua. No se recomienda el secado de oídos con bastoncillos.
• Los pacientes deben evitar las limpiezas repetidas de cerumen y menos aún la limpieza con bastoncillos (que impactan el cerumen hacia el tímpano) o la introducción en el oído de otros instrumentos (horquillas, clips…) que pueden dañar la piel del conducto.
• Salvo prescripción médica, no deben utilizarse tapones. De este modo, se favorecerá la ventilación natural de la piel del conducto. Es posible que el personal médico recomiende el uso de tapones a pacientes con predisposición a padecer otitis externa en verano, problemas crónicos de piel u otras patologías de oído.
• Como prevención, y bajo prescripción médica, pueden utilizarse gotas de sustancias acidificantes de la piel del conducto como el ácido bórico después del baño.

 

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