El XXI Aniversario de la Fiesta Blanca recordó a su creadora e impulsora, la inolvidable Lupe Díaz

Más de tres mil personas se dieron cita en una multitudinaria Fiesta Blanca en el Recinto Municipal de Conciertos del Parque Antonio Soria

Álbum, pinchando sobre la foto

La fiesta que anoche se celebró anoche en el Parque Antonio Soria, después de que en 2019 se celebrará por primera vez en este recinto de la mano de su impulsora Guadalupe Díaz “Lupita” para todos los que tanto la quisimos. La fiesta que se organiza al modo de las Noches Blancas que se celebraban en los años 70 en Ibiza, donde era obligatorio vestir de blanco, se convirtió en un espectáculo de luz y sonido. La figura de la noche fue aparte de las múltiples actuaciones Lupe Díaz y su imborrable recuerdo, a la que se quiso homenajear con la presencia de sus hijos, el alcalde de Torrevieja Eduardo Dolón, la concejal de Residentes Internacionales, Gitte Lund Thomsen, la concejal de Partición Ciudadana Inma Montesinos y especialmente la que fuera concejala,  cuando cobró mucha más fuerza esta fiesta , Agustina Esteve.

Fueron muchas las lágrimas que anoche aparecieron en los rostros cuando los globos blancos iniciaron su camino al infinito en busca del espíritu de una persona tan vitalista y llena de amor como era Lupita. Particularmente tengo que decir que fui incapaz de asistir al acto, por el lazo de unión y de cariño tan fuerte que me unía a ella y que no quise recordar, solo quise quedarme con el recuerdo de aquella última noche de 2019 en que su alegría por poder celebrarlo en el recinto actual la desbordó de ilusión y esperanza,  sin saber que sería su último años como artífice de esta fiesta tan integradora e importante para la comunidad internacional de la ciudad.

Recordar un año más que esta fiesta es fruto de una bella historia de amor y que no es una celebración cualquiera, sino el fruto de una promesa que Theo Lieben, le hizo a su mujer, Wilma , en la mesa de un quirófano belga, hace ya más de 20 años. Wilma aquejada de una grave enfermedad, perdió la funcionalidad de ambos riñones, y se desató una veloz lucha por encontrar un donante que le salvara la vida. Su marido Theo se ofreció al equipo médico, a donar uno de sus riñones, con la posibilidad más que real de que no fuese compatible. Ante esa duda, prometió a Wilma que si el resultado era satisfactorio y el trasplante se llevaba a cabo con éxito, a la vuelta a Torrevieja, en el Bar que regentaban, de nombre “La Rinconada”, organizaría una fiesta ibicenca, en la que la recaudación obtenida iría a parar a alguna Ong local. Y dicho y hecho. El organismo de Wilma reaccionó positivamente al trasplante del riñón de Theo, y desde el otoño de 2010, año tras año, se realizaba en la gran explanada que se ubica ante el Bar de su propiedad, una gran fiesta, que año tras año ha venido creciendo en número de asistentes. En el año 2019 antes de la pandemia, ante la imposibilidad de acoger la fiesta en su lugar original y contando con el total apoyo del Ayuntamiento se celebró en el impresionante Recinto Municipal de Conciertos “Antonio Soria”, constituyendo un éxito sin precedentes.

Destacar la presencia de diversos stands de Ong’s locales como Afecáncer y por supuesto el montaje y la magnífica aportación profesional en luz, sonido y efectos especiales del equipo humano de Orecam

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