Fuimos al Infierno y regresamos. Esa es la conclusión.

El pasado día 3 de julio se celebró el Ultra fondo – Los Montesinos, que entre otras modalidades como la “Montesinos Backyard Levante” una carrera infinita en la que los ganadores emplearon unas treinta horas y unos 200k aproximadamente para imponerse, los 100k y los 50k, puso en liza un 100k en relevos 10×10.

Álbum, pinchando sobre la foto

En esta última es donde Centinelas hizo su especial homenaje al Centenario del descubrimiento de la Insulina. Era nuestro propósito cubrir esos 100 kilómetros por 100 Años con Insulina y finalmente fuimos los únicos en hacer 110k pero esa es otra historia y es que en esto de las carreras por equipos por lo visto somos unos recién llegados.
Para empezar hicimos un Perico Delgado, llegando tarde a la salida aunque aún no sabemos dónde se avisó el cambio del horario de salida y en realidad tampoco salimos tarde, en fin, nuestra impericia y bisoñez hizo que el inicio fuera así de accidentado, pero estábamos en carrera y ese era nuestro único objetivo, que el aro azul de la diabetes echara a correr.
Hamza y Mohamed hicieron los dos primeros relevos, nuestro agradecimiento a nuestros amigos que sustituyeron a Roberto y a Víctor que por sendas lesiones no pudieron estar con nosotros corriendo, y digo corriendo por que vaya por delante nuestro mayor agradecimiento al grupo de apoyo que en todo momento nos facilitaron la ansiada agua, el alentador aplauso y el cariño en cada paso por aquella encrucijada que era la rotonda de entrada a la urbanización La Herrada.
Roberto, María José, Nonín y Chispica, GRACIAS.
Pasado ese desconcierto inicial y haciendo honor al lema de nuestras camisetas: “No olvidamos sonreír”.
Estábamos allí para correr y uno tras otro fuimos dejándonos la piel en el cada vez más abrasador asfalto, Loli, Leti y Boni nos llevaron hasta el ecuador de la carrera, marcando 04:24:45 en el kilómetro 50.
Si hasta allí fue duro llegar, a partir de ahí el Sol no tendría ninguna piedad, habían avisado que el tiempo que hasta ahora había sido benévolo, se tornaría realmente cruel, un auténtico Infierno.
El infierno lo fue para todos, la carrera siempre pone a todos en su sitio y los equipos fueron ocupando su lugar en aquella, como alguien bautizó, Autopista al Infierno – Higway to hell: Puerto de Torrevieja, el RAAA 73 de Cartagena, Fondistas de Yecla, el Club Atletismo Los Montesinos, el Rideland Running and Trail y Centinelas.
El testigo del relevo lo constituía un chip puesto en el tobillo del corredor pero nosotros portábamos nuestro particular testigo, nuestro aro azul y algunos compañeros de carrera, como suele pasar nos preguntaban por él. Muchos desconocen aún la diabetes y que ese aro azul sea el símbolo mundial de la diabetes, por eso lo portamos, por eso Centinelas allá donde va porta el aro, para dar visibilidad a la diabetes.
En este caso además, en esta autopista al infierno fue como un espejismo, como una forma de ver que con diabetes se puede, que no corremos solos… corremos con diabetes y eso significa que tenemos un plus, un equilibrio que mantener.
Correr con un aro en la mano te obliga, significa que debemos estar siempre vigilantes, siempre centinelas, y dejar el testigo al siguiente. Por eso fue emocionante cada entrega y por eso pese a las condiciones en que tuvo lugar la carrera mereció la pena la sonrisa ofrecida cada vez que el aro cambiaba de mano.
El calor que empezaba a despedir la tierra a nuestro alrededor y a la vez a tostar nuestra piel, se hacía cada vez más insoportable. Mirabas a lo lejos y no sabías muy bien si lo que se acercaba era tu corredor o un espejismo y aguardabas con impaciencia y agua en las escasas sombras, hasta que finalmente te cerciorabas de que aquella camiseta fucsia a su tran-tran iba cubriendo la distancia.
Paco, Víctor, Josefina, Miguel y Javi, cubrieron la segunda mitad de la carrera, cada uno a su ritmo, en horas terribles, siempre los últimos, no os voy a decir que siempre con una sonrisa… pero casi. En esos momentos ya no tienes rivales, cada uno va haciendo su carrera, cada uno va haciendo su camino por que lo importante no es la meta, sino el camino. Das el agua al primero que pasa, el aplauso a todos los que se están esforzando igual que tú y compartes con todos una sonrisa. ¿Qué menos? Compartimos una dulce locura.
Como os anunciamos, teníamos un reto grupal: nueve horas veinte, pues bien, nuestro tiempo en meta fue de 09:02:04. Reto conseguido.
Para nosotros que no estamos pendientes del ranking, conseguir un reto es como ver levantarse a Leonard Thompson tras la primera inyección de insulina porque hay quien dice que el camino al paraíso pasa a través del Infierno.
Somos Centinelas, así es el ultra fondo, fuimos al Infierno y regresamos, porque en esto coincidimos con John Milton: “La mente tiene su propia función, y en ella puede hacerse del Infierno un Cielo o del Cielo un Infierno”.
Cien años puede parecer mucho, como cien kilómetros puede parecer mucho pero en equipo y con una sonrisa a lo mejor no es tanto. En definitiva nos hemos vuelto a colocar un dorsal, lo hemos hecho en los 100 Km de Los Montesinos en la modalidad de Carrera por relevos 10 x 10. 100 Años de Insulina – 100 Kilómetros.
Volveremos pronto, ya estamos preparando la VIII Ruta de los Centinelas. Os recordamos de nuevo que para celebrar este acontecimiento, desde la Federación Española de Diabetes (FEDE) se ha puesto en marcha la campaña “100 Años de Insulina” con un amplio programa de eventos durante todo 2021. Y de todo ello tenéis cumplida información en http://www.fedesp.es

Centinelas

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