“Gloria” de A. Vivaldi deleitó a los espectadores en la “Inmaculada” de Torrevieja.

Álbum, pinchnado sobre la foto

Antoni Jakubowski
Crítico musical

“Gloria” de Antonio Vivaldi (1678 – 1741) pertenece a las obras que siempre causan gran impresión a los oyentes por su madurez, profundidad y también por la extraordinaria belleza y encanto. Maravillosas, muy soleadas líneas melódicas y tempos distintivos, caracterizan todo el trabajo de Vivaldi, dándole un matiz universal. Sin duda “Gloria”, al igual que “Las Cuatro Estaciones” puede considerarse entre las composiciones vivaldianas más ejecutadas mundialmente. Aunque “Gloria”- como obra religiosa se puede escuchar en diferentes salas de conciertos, no obstante unos factores adicionales e importantes para su maravillosa recepción espiritual, sería un ambiente con la acústica de una iglesia y, por supuesto, la fecha más alegre y hermosa del año – el Día de la Resurrección del Señor.

Los aficionados de la música clásica reunidos en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Torrevieja han tenido la oportunidad de presenciar “Gloria” de A. Vivaldi en condiciones mencionadas, gracias a unos cantantes solistas, un coro de cámara y el órgano, bajo la dirección artística de Jorge Carrasco.

Las dos sopranos; Nuria Maddaloni y Concepción Pérez -Boj hicieron gala de una buena proyección, ductilidad, así como de un color vocal cálido en todos los registros. Destacables también fueron las intervenciones de la mezzosoprano Susana Torregrosa y del contratenor Jesús García – con los cantos muy finos y precisos. Los cuatro cantantes solistas mostraron un buen hacer vocal, con timbres de amplia musicalidad y adecuada sutileza estilística, típica para la época barroca.

El grupo coral “Intermezzo Vocale”, a pesar de una composición personal de cámara, fue capaz de impresionar con una sonoridad sólida, compacta y firme. Desde la primera intervención (Gloria in excelsis Deo) hasta la última (“Cum Sancto Spiritu), los coristas manifestaron unas profesionales cualidades vocales de buena entonación y sonido uniforme, lo cual no es fácil de lograr, teniendo en cuenta que estamos ante una formación pequeña y formada por individualistas.

Por supuesto hay que mencionar la compleja labor hecha por el organista y director musical del evento – Jorge Carrasco, quien actuando cómo organista, brilló cómo hombre-orquesta, exhibiendo una vez más su inteligencia y su intuición musical, casi siempre tratando de quedar cómo acompañante en el segundo plano de la ejecución. Del papel sumamente difícil, J. Carrasco salió de manera excelente, confirmando que es un realmente fabuloso músico.

Para destacar una característica fundamental de este concierto, hay que mencionar la inmensa viveza ofrecida por los intérpretes a la música de A. Vivaldi – una música de gran belleza y profundidad expresiva, la que pudo lograr que las almas de los asistentes se sintieran más reconfortadas. Tal vez faltó la sonoridad de la orquesta con los característicos solos de oboe y trompeta, sin embargo, con una economía de medios, también se puede lograr una interpretación de la que el propio Vivaldi podría estar satisfecho. ¡FELICITACIONES!.

PD. Los organizadores-patrocinadores de los conciertos de la Semana Santa fueron; Junta Mayos de Cofradías de Torrevieja, Templo Arciprestal de la Inmaculada Concepción de Torrevieja y Asociación “Intermezzo Vocale”.

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