La “Boligrafía”, una nueva y sorprendente forma de hacer arte

Con solo una docena de bolígrafos de colores se consiguen verdaderas obras de arte
Francisco García Ubeda,  catedrático de arte, fue su “inventor” hace 30 años

Fernando Guardiola

Álbum, pinchando sobre la foto

Cuando Isabel Restrepo, compañera en las labores del Club de Lectura “Ambigú”, me comentó allá por las pasadas navidades que conocía a un pintor muy “sui generis”, que daba al arte una nueva y brillante visión, pintando con unos simples bolígrafos de colores, nunca esperé  descubrir  lo que siete meses después me encontré, cuando por fin tuve oportunidad de visitar el hogar y el estudio de Francisco García Úbeda, Paco para los amigos. En una de las habitaciones de su casa del Pilar de la Horadada, donde reside Paco, nos internamos en un minúsculo mundo donde se respira arte a “espuertas”, y donde cada rincón es un archivo de las obras que tras las múltiples exposiciones realizadas  siguen permaneciendo con él. Pero lo mejor para que ustedes comprendan el motivo de este artículo, es introducirles haciendo un poco de historia. Paco, que prescinde de su primer apellido para firmar como “Úbeda”, nace en el mismo año que se inicia la Guerra Civil (1936) en Abenjibre y en la capital de la provincia, Albacete, estudia Bachillerato, mientras por la noche visita el estudio de Abelardo Cuesta, prolífico pintor manchego, que le preparó para el ingreso en la Escuela de Bellas Artes San Carlos de Valencia, ya que su madre no quiso autorizarle a que con solo 15 años se trasladara a Madrid, a pintar, como ella creía “mujeres desnudas”, aunque a los 17 años, ingresó en la capital del reino, en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Dio clases en Madrid, en institutos privados tan importantes como el Ramiro de Maetzu o el Lope de Vega, hasta 1967 en que obtuvo la cátedra de dibujo con el número 1 y comienza a ejercer como tal en el Instituto de Enseñanza Media de Elda, donde se jubiló a finales del curso de 2001.

Su vida artística comenzó ya muy joven pintando obras al óleo, aunque ya como profesor, comienza a utilizar simples bolígrafos para colorear los bocetos que preparaba a lápiz para sus alumnos, “convirtiendo los bolígrafos en pinceles”, y creando una nueva forma de hacer arte, que unida a  las ya existentes Serigrafía para las telas, Pirografía para los grabados a fuego, etc, lo más conveniente fué llamarla “Boligrafía” ya que con una habilidad especial, se da cuenta de que con este sistema se pueden crear obras que en nada tienen que envidiar a las que hasta ese momento realizaba con óleo, y que podían resultar incluso más luminosas.

Ver sus cuadros es sentir una sensación de reposo y tranquilidad absolutas, el trazo sin estridencias, y el coloreado  suave y natural de objetos y vistas cotidianas que son tan visibles en su fidelidad a través de una lupa como a varios metros de distancia. Ha expuesto en varios municipios alicantinos (Elda, Alicante, Petrer, Villena, etc), murcianos como Jumilla o Yecla, o ciudades tan importantes como Madrid o Valencia, teniendo siempre una respuesta muy positiva al haber vendido prácticamente en cada una de las citas, casi toda la obra, a unos precios que oscilan entre los 240 y los 500  euros. Se están realizando gestiones para en un futuro próximo presentar su obra en Torrevieja, de lo que le tendremos puntualmente informados. Paco, esta casado con María Elisa de la Torre, que le dio tres maravillosas hijas, María Elisa, Marta y Almudena, que así mismo le han reportado cinco nietos, Jorge y Pablo, de padre inglés por un lado y Alessandro, Lucía y Lucca, de origen italiano. Desde estas líneas agradecemos tanto a Paco como Mª Elisa su  categoría como anfitriones, así como el obsequio a este humilde redactor de una litográfia de una de sus obras más queridas “Cristo crucificado”, de la que como el mismo presume, tiene dos versiones, una de ellas con la Cruz y otra sin ella.

4 Responses

  1. He tenido la oportunidad de poder ver sus obras y realmente son fantásticas.

  2. fantasticas……………. Espectaculares

  3. He tenido el honor de ser alumno tanto en el instituto de Elda, como en su estudio de la calle Colon de Elda. Y tener una litografia del Cristo crucificado que me regalo por mi boda. Un abrazo muy grande para Paco y Elisa.

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