La Iglesia Parroquial de San Pedro y San Pablo acogió en la tarde de ayer una Eucaristía en memoria de todos los difuntos de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída, una celebración marcada por el recuerdo, la oración y el sentimiento de fraternidad que une a los integrantes de esta hermandad en la víspera del Día de Todos los Santos.
La misa estuvo dedicada especialmente a los cofrades fallecidos que, a lo largo de los años, formaron parte de la historia y la vida de la cofradía, dejando su huella en el camino de fe y devoción compartido. Asimismo, durante la celebración se tuvo un recuerdo especial para las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), sumándose así al sentimiento de dolor y solidaridad ante esta desgracia.
La Eucaristía fue oficiada por el párroco y consiliario de la cofradía, Francisco Miravete, y contó con la presencia del presidente de la entidad, Marco Antonio García Fenoll, acompañado por los miembros de su Junta Directiva y representantes de otras cofradías de la ciudad, que quisieron sumarse a esta convocatoria de recuerdo y oración.
Este tipo de celebraciones adquiere un significado muy especial dentro del mundo cofrade, donde la fe y la devoción se entrelazan con los vínculos de hermandad y la memoria de quienes contribuyeron a mantener vivas las tradiciones. Una ocasión para recordar que las cofradías no solo comparten una historia y una devoción, sino también una familia de sentimientos que permanece unida más allá del tiempo.
Una celebración en la que la oración se convirtió en el mejor homenaje a quienes ya no están, pero siguen ocupando un lugar importante en el corazón y en la memoria de sus hermanos cofrades.
Descubre más desde Objetivo Torrevieja
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Filed under: Cultura |

























































Deja un comentario