La elegancia de la Sociedad Cultural Casino de Torrevieja volvió a convertirse en el escenario idóneo para rendir homenaje al patrimonio musical salinero con un sensacional concierto del Coro y Orquesta Maestro Ricardo Lafuente, dirigido por Aurelio Martínez López. La formación ofreció un recorrido sonoro por las raíces de la habanera y los vínculos musicales entre España y Cuba, combinando piezas del folclore popular con algunas de las composiciones más emblemáticas del maestro Ricardo Lafuente Aguado.
El programa, cuidadosamente seleccionado, permitió disfrutar de una música profundamente ligada a la identidad de Torrevieja, donde la tradición marinera y las melodías de ida y vuelta forman parte de la memoria colectiva. La interpretación conjunta de voces e instrumentos aportó calidez y riqueza musical a una velada en la que la sensibilidad y el respeto por la tradición ocuparon un lugar protagonista.
El concierto comenzó con «La dulce habanera», composición de Ricardo Lafuente Aguado que abrió la actuación con su carácter evocador. A continuación, llegó la habanera popular «Toma esta flor», que se presentó enriquecida con los arreglos de Aurelio Martínez López, aportando personalidad propia a una melodía de profundas raíces populares.
La formación continuó con «Cubana y española», obra con letra y música de Ricardo Lafuente Aguado, en la que se reflejan los lazos culturales y sentimentales que unen ambas orillas del Atlántico. Una pieza especialmente representativa de ese intercambio musical que ha dado lugar a un repertorio lleno de nostalgia, ritmo y emoción.
El bloque inicial se completó con dos habaneras de corte popular, «Pregúntale a las estrellas» y «Adiós lucero de mis noches», que fueron recibidas con grandes aplausos por el público que abarrotaba el recinto. Ambas piezas contribuyeron a mantener el ambiente cálido y emotivo de una velada en la que la tradición musical volvió a ocupar un lugar destacado.
Uno de los momentos más esperados del recital llegó con «Reina de la Sal», con letra de Pilar Páez y música de Aurelio Martínez López, una composición que rindió homenaje a uno de los símbolos más queridos de Torrevieja y a la identidad de la ciudad. Su interpretación aportó una especial carga sentimental al programa.
A continuación, destacó la orquestación de Manuel Martínez Guirao en el célebre «Nocturno blanco», de Ricardo Lafuente Aguado, antes de dar paso a uno de los pasajes más conmovedores de la noche con la habanera popular «La golondrina». La interpretación contó con el sensible recitado solista de Andrés Iglesias, que contribuyó a realzar la emoción y la profundidad de esta conocida melodía.
El repertorio amplió después sus horizontes con «Ojos que amé», adaptación de una composición del músico alemán Bert Kaempfert, antes de regresar al universo musical de Ricardo Lafuente Aguado con «Cienfuegos», presentada en la versión orquestal de Manuel Martínez Guirao.
Como broche final, el Coro y Orquesta Maestro Ricardo Lafuente interpretó «Soy español», de Ricardo Lafuente Aguado, provocando una gran ovación. El público, puesto en pie, agradeció con sus aplausos la entrega de los músicos, la calidad de las interpretaciones y la dirección de Aurelio Martínez López.
La velada concluyó como un reconocimiento al legado de la habanera y a la labor de quienes mantienen viva la lírica torrevejense. Una cita en la que música, memoria e identidad se dieron la mano para recordar que las canciones forman parte del patrimonio sentimental de Torrevieja y siguen emocionando a quienes las escuchan.
La cita en el Casino volvió a poner de manifiesto la importancia de preservar y difundir la obra de Ricardo Lafuente Aguado, uno de los grandes nombres vinculados a la historia de la habanera en Torrevieja. Una música nacida del encuentro entre culturas que sigue emocionando al público y manteniendo viva la esencia de una ciudad estrechamente ligada al mar y al canto coral.
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