Antoni Jakubowski
Crítico Musical
En la hermosa sala del Teatro Wagner de Aspe, la última noche de febrero, el numeroso público disfrutó de un concierto sinfónico excepcionalmente interesante y lleno de emocionantes sorpresas. La sorpresa indudable del concierto fue la actuación, por primera vez en Aspe, de la Orquesta Sinfónica de Castellón, dirigida, también por primera vez, por el reconocido director invitado, con amplia experiencia profesional, Daniel Abad Casanova. Otro momento destacado fue el programa dedicado exclusivamente a la música española, titulado «Falla y sus horizontes», y, finalmente, la actuación del excepcional solista Antonio Serrano.
Un fuerte comienzo del concierto, que marcó el ambiente de la velada, fue la interpretación solemne y digna de «Asturias» de I. Albéniz, seguida de un exquisito festín de auténticos clásicos: éxitos de la música clásica española. Así escuchamos «Amorosa» de J. Guridi, una composición llena de una hermosa y nostálgica reflexión y serenidad, que cautivó al público con su sutileza y exquisito tono orquestal. En la «Orgia» de J. Turina se pudo admirar una gran vitalidad, alegría y energía sonora positiva, mientras que en el «Intermezzo» de E. Granados, la orquesta, bajo la dirección de Daniel Abad, desplegó una extraordinaria expresividad y sensibilidad emocional. En la «Boda de Luis Alonso» de G. Giménez, los intérpretes presentaron un sonido cautivador y enérgico, mientras que en el «Interludio de la Leyenda del Beso» de Soutullo y Vert, se apreciaban con claridad todos los detalles y matices dinámicos. La Sinfónica de Castellón y el maestro Daniel Abad Casanova son artistas de gran sensibilidad y originalidad interpretativa, lo cual demostraron también.
Tras el intermedio, llegó la sorpresa más esperada y cautivadora del concierto: la música de ballet de «Sombrero de tres picos» de Manuel de Falla, arreglada para armónica y orquesta. El arreglo de la obra puede considerarse una curiosidad, ya que la composición permanece prácticamente inalterada tras el arreglo, con sólo modificaciones en la instrumentación que permiten a la armónica brillar como instrumento solista. El resultado es una suite única para armónica y orquesta. El arreglista e intérprete de la parte solista en la magnífica composición de Manuel de Falla fue Antonio Serrano, un instrumentista excepcional, fenomenal, que impresionó por su increíble técnica, musicalidad y madurez musical. La pieza en sí misma es un gran atractivo para oyentes e intérpretes. Se trata de una composición rítmica y accesible, rebosante de una energía increíble. Es una obra imprescindible. Gracias a la orquesta, el director y al solista, presenciamos una actuación realmente sensacional, y como resultado, Antonio Serrano nos deleitó con un increíble solo de”I got rhythm”de G. Gesshwin, para luego ofrecer otro bis con la orquesta; la Danza n.º 1 de «La vida breve», también de Manuel de Falla.
Daniel Abad Casanova dirigió la excelente orquesta de Castellón con enorme temperamento, sensibilidad y profesionalidad; estuvo presente pero sin ser autoritario, dejando que la música hablara por sí sola. En el escenario, se desplegó una amplia gama de técnicas y dinámicas interpretativas, y entre el público… deleite y ovación de pie. La energía de esta música fue simplemente impresionante. Alguien recordará este concierto algún día, y yo estaré orgulloso de haber formado parte de él, ya que fue un concierto maravilloso y sensacional en todos los sentidos.
Mis más sinceras felicitaciones a todos los intérpretes.
!!! ENHORABUENA !!!
Descubre más desde Objetivo Torrevieja
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Filed under: Cultura |

























































Deja un comentario