María del Carmen Gisbert detalló el trabajo científico que se lleva a cabo con la uva de La Mata

Esta segunda conferencias de las V Jornadas (2022) Lagunas de Torrevieja y La Mata: paisaje cultural, historia y patrimonio, también trató sobre las demás variedades de la región

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El viernes 13 de mayo, a las 20.00 horas, en el Centro Cultural Virgen del Carmen, tuvo lugar la segunda de las conferencias de las V Jornadas sobre las Lagunas de La Mata-Torrevieja, el monográfico dedicado a sus viñedos. En esta ocasión, la ponente fue María del Carmen Gisbert, catedrática de la Universidad Politécnica de Valencia.
Presentó el acto Ana Meléndez, directiva de Ars Creatio, que agradeció la deferencia de María del Carmen Gisbert al desplazarse desde Valencia y refirió la intención de la entidad de ofrecer diferentes visiones de nuestras lagunas y, en concreto, de los viñedos de La Mata; en esta ocasión, desde el punto de vista científico. En sus propias palabras: «Hace unos meses se presentaba un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, la Fundación General de la Universidad de Alcalá de Henares y la Universidad de Alicante, sobre nuevos usos a partir de la salmuera y peloides (barros y lodos) de la laguna rosa de Torrevieja, para la elaboración de productos cosméticos y terapéuticos, o el estudio de la biodiversidad microbiana de la laguna, así como sobre la producción de moléculas de interés para la industria y la biomedicina como antibióticos o plásticos degradables».
Con el título de «Recuperación y caracterización de variedades de vid: germoplasma en los viñedos del Parque Natural Lagunas de La Mata-Torrevieja», María del Carmen Gisbert presentó la investigación que se está llevando a cabo en la Universidad Politécnica de Valencia, en el grupo por ella dirigido, en relación a la recuperación de variedades de vid y su caracterización, haciendo referencia a las analizadas en los viñedos del Parque Natural Lagunas de la Mata-Torrevieja y a la importancia de su conservación. Aclaremos que por germoplasma se conoce, en agricultura y biología, al «conjunto de genes que se transmiten a la descendencia por medio de células reproductoras, y que permiten perpetuar una especie o una población de organismos» (Diccionario de la RAE).
Comenzó la conferencia con una introducción histórica: la domesticación de las vides proviene de la zona del Cáucaso, y actualmente son cultivadas en las zonas templadas de ambos hemisferios. Se considera que en el mundo hay unas 8.000 variedades, de las que en España son mayoritarias la tempranillo, la airén y la bobal. A causa de los estragos causados por la filoxera, llegada en cepas traídas de Estados Unidos, para salvar las vides hubo que injertar, con los problemas y riesgos subsiguientes. Por fortuna, no todo el germoplasma se perdió: las colecciones fueron reunidas en El Encín (Alcalá de Henares) en 1950, donde quedan casi 3.700 variables de diversas zonas vitícolas nacionales e internacionales.
Como ejemplo de la antigüedad del cultivo de la vid en nuestra zona, puso los restos arqueológicos hallados en el Alto de Benimaquía (Denia), que datan del siglo VII a. C. En la Comunidad Valenciana, de gran importancia en la materia, predominan las variedades bobal, monastrell, moscatel y merseguera.
Hace siete años, el grupo de María del Carmen Gisbert planteó caracterizar variedades de vid. La variedad que se pierde ya es irrecuperable. El objetivo de la recuperación radica en que cuanto mayor variedad genética se conserve, mayores serán las posibilidades de afrontar nuevas plagas. Además, así pueden obtenerse nuevos productos derivados de la uva.
La ponente detalló a continuación las etapas de este proceso. En primer lugar se llevan a cabo las colectas, con participación de agricultores veteranos, para saber si una variedad tenía nombre o éste no es conocido, y para confirmar posteriormente su identificación (visualmente o, si es necesario, con extracción de ADN y ampliación de secuencias), o si hay homonimias (variedades distintas con el mismo nombre) o sinonimias (varios nombres para una misma variedad). En nuestra provincia se han identificado muchísimas variedades, y algunas (entre ellas, la esclafacherre) han sido incluidas desde entonces en la base de datos internacional. Como ejemplo de sinonimia, refirió el apasionante caso de la variedad gustico de Elche.
Después se llega al análisis de la infección vírica, con saneamiento de las vides. Los siguientes pasos son la conservación in vitro y la micropropagación, la caracterización y el análisis de la diversidad genética: con el cambio climático, las cosechas se adelantan, pero esto trae como consecuencia que se alteran las características de la uva, por lo cual se hace necesario seleccionar variedades.
En cuanto a los viñedos de La Mata, se ha producido una erosión genética que ha reducido la superficie cultivada. La investigadora hizo una llamada —en el mismo sentido que una semana antes Ana Campo— a la importancia de evitar que se pierda lo que todavía queda. Su grupo ha contribuido a caracterizar y sanear la variedad esclafacherre. También ha hecho cultivos de meristemos (tejidos embrionarios formados por células indiferenciadas), al tiempo que en la localidad de Monforte del Cid. También se ha hecho una identificación varietal: la del «monastrell raro», establecida como morastell (graciano).
Terminó la conferencia con la mención de otros trabajos del grupo de María del Carmen Gisbert, así como de las entidades que colaboran o patrocinan esta labor. Después de las preguntas del público, el vicepresidente de Ars Creatio, Antonio Sala, entregó a la ponente el logo salado de la entidad.
El próximo viernes, día 20, en el mismo lugar y hora, está prevista la tercera conferencia, «Viñedos de La Mata, un museo al aire libre», a cargo del máster en Viticultura y Enología Hilarión Pedauyé Armengol. Nos permitimos recomendar asimismo su interesantísimo artículo sobre la variedad esclafacherre (el último reducto vivo), que será publicado en el próximo número de la revista digital Ars Creatio, correspondiente al verano de este año.
Gracias a la divulgación de estas Jornadas sobre las Lagunas de La Mata y Torrevieja, la población puede conocer el interés que despierta su patrimonio natural y cultural en diversos organismos. Es significativo el hecho de que desde ellos se nos inste a defenderlo ante el serio peligro de desaparición. Algo que supondría una pérdida irreparable para la ciudad y, por lo expuesto, para muchas más instancias.

María del Carmen Gisbert Domenech
Es catedrática de la Universidad Politécnica de Valencia y cuenta con una amplia trayectoria docente e investigadora. Dirige el grupo de desarrollo y aplicación de técnicas de cultivo in vitro y desarrollo de patrones de hortícolas en el Instituto de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana. Ha participado en numerosos proyectos de investigación relacionados con la mejora clásica y biotecnológica en diversos cultivos que incluyen a la vid. Los resultados de las investigaciones han sido publicados revistas internacionales de impacto y de divulgación, relacionadas con el sector agrario y vitivinícola. En este grupo llevan a cabo también una importante labor de análisis de la variabilidad genética y conservación de germoplasma vegetal.

 

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