Opinión: “Dos años perdidos, dos años de regreso al pasado”

Rodolfo Carmona – Grupo Municipal Socialista

Rodolfo Carmona
Concejal del PSOE de Torrevieja

Recientemente se han cumplido dos años de la toma de posesión del gobierno de Eduardo Dolón en el ayuntamiento de Torrevieja. El Partido Popular había ganado las elecciones de manera incontestable, fruto de una campaña de acoso y derribo desde el minuto menos cero, de la judicialización de la política municipal en ese mandato por parte del núcleo duro del PP, de la no aprobación de ninguno de los presupuestos elevados al pleno por el equipo de gobierno anterior, de la constante negativa a cualquier proyecto presentado –fueron en aquella etapa los reyes del no sin importar las consecuencias para la ciudad–, de la velada amenaza de una moción de censura que no sucedió porque nadie quiso ir de la mano de los populares y por la eficaz campaña de márquetin electoral, que duró cuatro años, en la que se prometió el oro y el moro y donde se dibujó un futuro donde ataríamos los perros con longanizas y la ciudad brillaría más que el sol.

Aunque para ser del todo ciertos, una parte de la culpa de aquel resultado en las urnas la tuvieron los errores internos del propio gobierno de coalición y el hecho de no reconocer que era un gobierno en minoría y que, como tal, debería haber hecho un titánico esfuerzo de negociación y acercamiento al resto de fuerzas políticas, en este caso concreto, a las dos concejalas de C,s que formaban parte de aquella Corporación Municipal.

Pero esto forma parte ya de la inevitabilidad de lo acontecido y sólo podemos hacer conjeturas de lo que pudo haber sido y terminó no siéndolo. Hablemos del ahora, de la insoportable levedad de un gobierno empeñado en envolver cada una de sus palabras en papel de celofán, en mostrarse como los grandes gestores, como los artífices del futuro de la ciudad, como los únicos, casi por decreto divino, con derecho a gobernar la ciudad. Y no están los tiempos para semejantes espectáculos.

El balance de estos dos años roza la nadería política. Ha tenido más eco en los titulares de prensa, por lo negativo, que resultado político palpable para la ciudad. Ahora se han subido al mismo carro de la venta de humo que les llevó a ganar las elecciones, donde firmó sobre papel mojado unos compromisos que no pudo cumplir, presentando una retahíla de proyectos al calor del cheque en blanco del remanente presupuestario. Pero nadie en su sano juicio puede caer en ese ardid del nada por aquí, nada por allá, tan característico de Eduardo Dolón.

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