Opinión: La guerra de los mundos

El 30 de octubre de 1938 se inició la retransmisión radiofónica, del que casi un siglo más tarde sigue siendo todo un ejemplo del poder de la comunicación.

Foto facilitada por el autor

Un joven Orson Welles, adaptó el guion de la novela “La guerra de los mundos”, la obra más emblemática del novelista inglés H. G. Wells al formato radiofónico, transformándola para crear una historia creíble y radiarla en varios boletines informativos. La descripción de la invasión marciana fue tan real, que desencadenó una histeria colectiva con multitud de gente abandonando sus casas y colapsando autopistas, incluso hubieron quienes llamaron a la radio indicando que habían visto las naves extraterrestres.

Como dije, es un claro ejemplo de cómo una historia más o menos creíble, contada con convicción y aportando datos aunque no sean rigurosamente ciertos ni contrastados, puede direccionar (manipular) una opinión colectiva, solo por tener detrás toda una maquinaria informativa “seria” y respaldada por las grandes cadenas.
Y me estoy refiriendo concretamente a la actual (aunque vamos para año y medio) trama pandémica.

Antes de seguir, aclarar que no es mi intención meterme en un charco de lodo del que no pueda salir.
Solo son unas reflexiones que no me dejan dormir la siesta y me apetece compartir.

Desde que a principios de 2020, el sr. Adhanom (presidente de la OMS) anunció la pandemia mundial, todo ha sido una vorágine de noticias, órdenes, imposiciones, restricciones, confinamientos y demás locuras que estoicamente hemos acatado sin rechistar.
Pero por contrapartida, ellos nunca han hablado claro. Teníamos diariamente miles de datos, números y estadísticas, pero a día de hoy nadie ha sabido o querido explicar el dónde, el cómo o el cuándo del Covid 19, nadie nos ha aclarado como se combate realmente este virus, ya que cada día aparecen tres o cuatro virólogos y epidemiólogos (todos ilustres) contando una versión y la contraria. Nadie ha aclarado si realmente la odiosa mascarilla sirve para algo que no sea para evitar algunas alergias.

Nadie tiene claro si las vacunas en sus múltiples versiones, van a ser capaces de inmunizar o complicarnos. Lo único claro, es que muchas empresas con muchos tentáculos, han encontrado la gallina de los huevos de oro.

Y casualidad (y vuelvo a la introducción) que desde los medios de comunicación, diariamente nos bombardean con el “vacúnate-vacúnate “, aún no teniendo del todo claro la efectividad y mucho menos las contraindicaciones. Y lo que es más preocupante, es la demonización de los que discrepan, porque también hay cantidad de virólogos, epidemiólogos y médicos (también ilustres) que contradicen las mismas teorías y son vetados por los mismos medios que ponen altavoz a los primeros, así como la estigmatización de los que no quieren usar vacuna, tratándoles como negacioncitas, terraplanistas, locos y conspiranoicos.

Todos tenemos claro, que cualquier virus se ataca con una vacuna eficaz, sarampión, viruela, paperas, rubeola, hepatitis, papiloma y actualmente las gripes, están erradicados con una vacuna testada y depurada durante años de estudio y perfeccionamiento. Pero este interés por vacunar tipo rebaño, sea como sea y salga lo que salga, incentivado y machacado en todos los medios, por lo menos insta a detenerse y pensar un poco.

Ahora poco importa de dónde, cómo o porqué salió este virus, pero lo cierto es que es un problema global, entonces me pregunto :

-¿porqué no se le ha dado una solución global dirigida por la OMS, liberando patentes para crear entre todos una vacuna potente, eficaz y definitiva?

-¿Porqué se ha convertido en una guerra de las farmacéuticas por ver quién coloca más vacunas?

-Porqué nos obligan a llevar una mascarilla donde el balance de beneficio/perjuicio, de llevar horas la boca tapada no está claro?

-¿Porque unos que salen en los medios a cada momento tienen razón y otros a los que esconden y silencian no la tienen?

-¿Porqué ese desmadre de vacunas, donde aún nadie tiene claro cuál es la más “efectiva“ ?

-Porqué, porqué, porqué ….. (Mou dixit)

Preguntas y más preguntas que posiblemente nunca tendrán respuesta y que hacen dudar sobre si el camino hacia la solución, es este.
Y una que si alguien la sabe, me la puede hacer llegar.
¿Por qué todos los datos se dan en tantos por cien y los de la incidencia de contagios, se dan en tantos por cien mil?
Será que el famoso baremo que ahora está en 190 (creo, porque varía cada día), en realidad seria un raquítico 0,19 %, y que quizás asustaría menos.

En fin, solo son reflexiones de una tarde calurosa de verano, que muchos ni se habrán planteado, pero que no estaría mal que se explicaran claramente y sin rodeos, para los que diariamente nos las hacemos sin encontrar respuestas contundentes.

Salud y suerte para todos.

Juan carlos García Sala, torrevejense del Sequión.

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