Opinión: Vestigios desaparecidos

Excavaciones en las Eras de la Sal – Torrevieja

Sergio Boj Bri

Hace apenas unos días, numerosos medios de comunicación publicaban los resultados de las excavaciones arqueológicas realizadas en el lugar de las Eras de la Sal de Torrevieja donde se concluía que los restos más antiguos allí encontrados correspondían al Siglo XVIII, entre los que se encontraba el pavimento original de la parte baja del conjunto frente a los restos menos importantes y mucho más “modernos” de la Era alta, y es que la continua actividad industrial y crecimiento poblacional terminó por modificar y borrar los edificios más antiguos, si es que algún día las hubo. No obstante, como podemos comprobar, los restos, si los hubiera, de la torre vigía que dio nombre a la localidad y cuyos estudios la sitúan cerca de dicha localización, se resisten a aparecer. Lejos de ello, el geógrafo Pascual Madoz, visitando Torrevieja a principios del Siglo XIX describe que:

 Al frente de la población, a corta distancia de la playa, hay una torre de defensa y una batería en figura de herradura, con bóveda para la tropa, y almacenes para municiones, todo lo cual se halla derruido, y junto a ella está el Rincón, que es el paraje en donde los buques se encuentran al abrigo del tormentoso mar, que causan los vientos del segundo cuadrante […].

Madoz habla de una arquitectura militar en el entorno de las Eras de la Sal que se mantenían aún en pie en el primer tercio del Siglo XIX, dado que sus impresiones quedaron recogidas en el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar publicado en 1846. Continúa diciendo que este pueblo comenzó por ser sólo una torre de vigía, llamada después Torrevieja, cuyo nombre ha quedado, alrededor de la cual se construyeron después algunas miserables casitas que habitaban los soldados torreros y los palangreros.

Si dichos restos se resisten a aparecer será quizá porque el tiempo se desprendió de ellos, así como lo hizo del patrimonio industrial más reciente y de gran importancia a nivel nacional, no tanto por su antigüedad sino por ser ejemplos de un desarrollo industrial llevado a cabo en el levante peninsular, como la fábrica de fósforos, convertida más tarde en cuartel de la Guardia Civil, en la calle San Pascual, la fábrica de moler sal en la antigua calle del Loro o la fábrica de tejas y ladrillos “extramuros” de esta localidad. No obstante, siempre nos quedarán las fuentes escritas como testimonio de un vestigio desaparecido por el paso del tiempo, por el desarrollo y por el crecimiento de una población de la que nada queda de aquel grupo de construcciones nobles que daban cobijo a salineros y pescadores.

Y sobre la desaparición y deterioro de nuestro patrimonio cultural versará una conferencia del torrevejense Sergio Boj, Doctor en Bellas Artes, que participará el próximo mes de noviembre en el II Simposio de Patrimonio Cultural ICOMOS-España que se celebrará en Cartagena citando, entre otros ejemplos, el yacimiento arqueológico del puerto romano de La Mata y el Canal de El Acequión.

Fuente: MADOZ, Pascual (1987): “Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico de Alicante, Castellón y Valencia. Volumen II”. Valencia, Edicions Alfons el Magnanim, 166-167.

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