Antoni Jakubowski
Crítico musical
Hay conciertos que pueden concentrar emociones, energía, pensamientos y sonidos en un solo punto con tanta intensidad, que en el largo instante nos parece no existir más nada. Así resultó el decimosexto Concierto de Año Nuevo & Reyes, al que los amantes de la música lo esperaban con mucha ilusión. Durante esta noche muy especial, la Orquesta Sinfónica de Torrevieja, bajo la dirección de Leonardo Martínez, un director invitado de experiencia nacional e internacional, demostró una vez más, su excelente condición artística y gran compromiso.
Una magnífica introducción al ambiente festivo, fue la interpretación de los fragmentos del ballet «El Cascanueces» de P. Tchaikovsky (1840- 1893). Desde los primeros compases de la «Obertura», seguidos por la ardiente «Danza Rusa» y el romántico «Vals de las Flores», los intérpretes cautivaron al público con una hermosa historia, narrada en un espacio musical tejido con extraordinario cuidado y precisión.
El Maestro Martínez y la Orquesta, demostraron su gran clase también en la Obertura de la opereta «Caballería Ligera» de Franz von Suppé (1819- 1895), una pieza, cuya romántica melodía y sus ritmos vibrantes le han valido una merecida popularidad, a pesar de que la opereta misma ha caído prácticamente en el olvido. La Obertura «Caballería Ligera», al igual que la «Danza Bacanal» de la ópera «Sansón y Dalila» de C. Saint-Saëns (1835-1921), interpretadas por la orquesta, se convirtieron en verdaderas joyas, cada una brillando con un resplandor diferente y encantador.
Un regalo-sorpresa de la OST resultó la actuación de Carmen Mu?oz, la que con su hermoso, limpio y bien sonoro soprano, deleitó al público interpretando la famosa aria «Casta Diva» de la ópera «Norma» de V. Bellini (1801-1835). Durante la ejecución, la música fluyó con tanta naturalidad, como sí naciera ante nuestros ojos, dejando la impresión, que los artistas la están improvisando, aunque, en realidad, realizaron en forma fiel el texto musical. ¡Bravísimo!
La segunda parte de la velada fue dedicada exclusivamente a la música atemporal de Johann Strauss II (1825-1899), y con razón, ya que el bicentenario del nacimiento del maestro se celebró hace menos de tres meses. De la gran cantidad de las obras y piezas compuestas por Johann Strauss II, el Maestro Martínez, seleccionó las que gozan de una inmensa popularidad. Así los valses «Rosas del Sur» y «Sonidos de Primavera», seguramente gran parte del público podría tararear alegremente con la orquesta al estilo de «Karaoke». Una brisa fresca emanaba del escenario. La concentración del director en la interpretación, le permitió resaltar los elementos verdaderamente hermosos, ofreciendo como resultado valses que sonaban bastante bien, pero tal vez un poco pesados, sin esta ligereza de una brisa primaveral y delicada fragancia de rosas. A la interpretación musical de los famosos valses, fue añadida una participación coreográfica de la Academia de Baile Mery, ofreciendo aún más encanto
La finura del fraseo, naturalidad del sonido y capacidad para equilibrar la dinámica, así como una gran energía, hemos podido experimentar durante la interpretación de las dos polkas – «A la caza’ y «Elige al húngaro”. Estas encantadoras miniaturas, bien interpretadas, penetran la imaginación del oyente de una manera más sutil que literal. La orquesta y el maestro Martínez, demostraron su clase, interpretando ambas piezas con extraordinaria energía y brío, sin perder su carácter ligero.
Una tradición de los conciertos en estilo vienés es la interpretación al final del programa de un especie de himno, el que sin duda contribuyó a la fama del compositor Johann Strauss II en el mundo musical. El famoso vals «El Danubio Azul» por sus vibrantes melodías, deslumbra al oyente con una cascada de diferentes atmósferas. Fue fascinante ver a la orquesta, bien dispuesta a reaccionar a los movimientos manuales del director, presenciando este fugaz momento, en el que la expresión, la emoción y el talento se funden en un hermoso final. Así concluyó el Concierto de Año Nuevo & Reyes, recompensado con un estruendoso aplauso del público. La OST y el maestro Leonardo Martínez, agradecieron al público con una sorpresa número dos: Llena de expresión la canción de Navidad “Lo Bueno de Ti” en la interpretación de la fabulosa cantante Lucía España, para luego, con la famosa «Marcha Radetzky», con la activa – cómo siempre – participación del público, poner definitivamente fin a la celebración musical del Año Nuevo / Reyes 2026.
La mejor opinión, que puedo hacerles a los artistas es, que realmente sentí lo que querían transmitir musicalmente y que la exquisita interpretación musical logró crear una comunidad sin palabras. Como siempre, la música fue primordial y mi deseo para el Año Nuevo es … .!que siempre sea así!
!!! Feliz año nuevo!!! !
A Beautiful Concert by the Torrevieja Symphony Orchestra Welcoming the New Year and Epiphany
Antoni Jakubowski
Music Critic
There are concerts capable of concentrating emotions, energy, thoughts, and sounds into a single point with such intensity that, for a long moment, it feels as if nothing else exists. This was precisely the case with the Sixteenth New Year & Epiphany Concert, eagerly awaited by music lovers with great anticipation. On this very special evening, the Torrevieja Symphony Orchestra, under the baton of Leonardo Martínez, a guest conductor with extensive national and international experience, once again demonstrated its outstanding artistic quality and deep sense of commitment.
A magnificent introduction to the festive atmosphere was provided by the performance of excerpts from Pyotr Ilyich Tchaikovsky’s ballet The Nutcracker (1840–1893). From the very first bars of the Overture, followed by the fiery Russian Dance and the romantic Waltz of the Flowers, the performers captivated the audience with a beautiful story, told through a musical space woven with extraordinary care and precision.
Maestro Martínez and the orchestra also displayed their great artistic stature in the Overture to the operetta Light Cavalry by Franz von Suppé (1819–1895)—a piece whose romantic melody and vibrant rhythms have earned it well-deserved popularity, despite the operetta itself having largely fallen into obscurity. The Light Cavalry Overture, together with the Bacchanale Dance from the opera Samson and Delilah by Camille Saint-Saëns (1835–1921), became true musical jewels in the orchestra’s interpretation, each shining with a different and enchanting brilliance.
A delightful surprise gift from the TSO was the appearance of Carmen Muñoz, who, with her beautiful, clear, and resonant soprano voice, delighted the audience with the famous aria “Casta Diva” from Bellini’s opera Norma (1801–1835). During the performance, the music flowed so naturally, as if it were being born before our very eyes, leaving the impression that the artists were improvising—when in fact they were faithfully rendering the musical score. Bravissimo!
The second part of the evening was devoted entirely to the timeless music of Johann Strauss II (1825–1899)—and rightly so, as the bicentenary of the composer’s birth was celebrated less than three months ago. From the vast repertoire of works by Strauss II, Maestro Martínez selected those enjoying immense popularity. Thus, waltzes such as “Roses from the South” and “Voices of Spring” invited much of the audience to joyfully hum along with the orchestra, almost in a “karaoke-style” spirit. A fresh breeze seemed to emanate from the stage. The conductor’s focused interpretation allowed him to highlight truly beautiful elements, resulting in waltzes that sounded solid and well-shaped, though perhaps slightly weighty, lacking the lightness of a spring breeze and the delicate fragrance of roses. Adding further charm to these famous waltzes was the choreographic participation of the Mery Dance Academy.
The finesse of phrasing, naturalness of sound, ability to balance dynamics, and great energy were particularly evident in the performance of the two polkas “At the Hunt” and “Éljen a Magyar!”. These delightful miniatures, when well interpreted, penetrate the listener’s imagination in a more subtle than literal way. The orchestra and Maestro Martínez demonstrated their class by performing both pieces with extraordinary energy and verve, without ever losing their light-hearted character.
A cherished tradition of Viennese-style concerts is the performance, at the end of the program, of a kind of musical anthem—one that undoubtedly contributed to Johann Strauss II’s worldwide fame. The famous waltz “The Blue Danube”, with its vibrant melodies, dazzles the listener with a cascade of ever-changing atmospheres. It was fascinating to observe the orchestra, fully responsive to the conductor’s gestures, witnessing that fleeting moment in which expression, emotion, and talent merge into a beautiful conclusion. Thus ended the New Year & Epiphany Concert, rewarded with thunderous applause from the audience.
The TSO and Maestro Leonardo Martínez thanked the public with a second surprise: a deeply expressive performance of the Christmas song “Lo Bueno de Ti”, beautifully sung by the fabulous Lucía España. Finally, with the famous “Radetzky March” and the always enthusiastic participation of the audience, the musical celebration of New Year / Epiphany 2026 was brought to a joyful close.
The best compliment I can offer the artists is that I truly felt what they wished to convey musically, and that their exquisite performance succeeded in creating a community beyond words. As always, music was paramount—and my wish for the New Year is… that it may always be so!
Happy New Year!
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Filed under: Cultura |



























































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