Primer pleno presencial tras el estado de alarma, marcado por los ruegos y preguntas

El Ayuntamiento pondrá en marcha un plan económico financiero tras incumplir la regla del gasto y mientras Sueña Torrevieja denuncia que lo advirtió el PP dice que no supondrá medidas extraordinarias

Álbum, pinchando sobre la foto

El pasado jueves se celebró el Pleno Ordinario del mes de junio, por primera vez de modo presencial, tras los celebrados los meses anteriores telemáticamente, debido al estado de alarma por el COVID-19. Los concejales distribuyeron por el Salón de Plenos, situándose algunos en la bancada y otros en sillas supletorias e incluso ocupando las primeras filas de los asientos reservados al público con el fin de guardar las medidas de distancia social de seguridad. En primer lugar, se dio cuenta de los decretos de Alcaldía y de los acuerdos de la Junta de Gobierno. El concejal de Sueña Torrevieja, Pablo Samper, desveló la existencia de un decreto sobre la liquidación del Presupuesto de 2019 y acusó al equipo de Gobierno del PP de ocultarlo de forma deliberada, porque se incumplía la regla del gasto en 2,8 millones de euros y habría que aprobar un plan económico financiero que daría al traste a su presupuesto. Samper añadió que Sueña Torrevieja ya lo advirtió y acusó al alcalde de de atrasar el informe cuarenta días, diciendo además que el superávit es de 32 millones y no de 100 millones como asegura el alcalde. Por su parte, el alcalde, Eduardo Dolón, explicó que la liquidación del presupuesto de 2019 asciende en su ejecución de ingresos a 107.139.827 euros y a 81.653.595 euros de gastos, siendo el resultado presupuestado tras realizar los ajustes legales oportunos de 35.558.660 euros. El alcalde reconoció la puesta en marcha de un plan económico financiero, aunque, según explicó, no va a suponer la adopción de medidas extraordinarias, al ser de gran liquidez la situación actual del Ayuntamiento, cifrando en 79 millones el remanente líquido de Tesorería, con un nivel de endeudamiento que no supera el 17%.

Después se debatieron los tres expedientes de reconocimiento extrajudicial de créditos de ejercicios anteriores de la Concejalía de Fiestas, dirigida por Concha Sala, con reparo de la Intervención municipal. Los expedientes suman un importe de 85.000 euros en facturas pendientes de pago del actual mandato del PP. La concejal de Grupo Socialista, Fanny Serrano, pidió sin éxito la retirada del Orden del Día de los tres expedientes, señalando que no están completos, ya que no aparece el informe de discrepancia, contra el informe del interventor. También se expresó en la misma línea la edil socialista Ana Pérez, quien acusó al equipo de Gobierno del PP de saltarse la ley a la torera. Pérez señaló que estos “reconocimientos! no cuentan con procedimientos administrativos iniciados y criticó que estas facturas acumuladas de diferentes eventos se fraccionen en lugar de agruparlas en un expediente mayor. También cuestionó el uso de la contratación a dedo. Pilar Gómez Magán de C’s, consideró que los tres expedientes no reúnen los requisitos legalmente establecidos y señaló que incluso algunas facturas rozan el límite legal y que estas no son formas de hacer las cosas.
Pablo Samper, señaló que todas las facturas han sido informadas como gastos indebidamente adquiridos y esto supondrá nuevos retrasos al ya inflado periodo medio de pago a proveedores del Ayuntamiento, que, a su juicio, está en niveles récord de la historia de Torrevieja.
Desde Los Verdes, el concejal Israel Muñoz señaló que hay un problema de procedimiento irregular ya que incluso se alude a que se desconoce quién solicitó los servicios. Muñoz opinó que se pone de manifiesto el amiguismo y el cuñaísmo para pagar favores electorales, algo en lo que coincidió la edil de Vox, Carolina Vigara.
Los Verdes avanzaron que estudiarán si llevarlo a la Fiscalía. El alcalde, Eduardo Dolón, defendió que los informes dicen que todo está correctamente y que incluyen la documentación necesaria para seguir la tramitación. Los tres expedientes se aprobaron con los votos de la mayoría absoluta del PP. El PSOE, Los Verdes, Sueña y Vox votaron en contra, mientras que C’s se abstuvo.

Tras el pleno en sí, comenzó un farragoso episodio de ruegos y preguntas, al que nos están acostumbrando nuestros políticos que hizo que el pleno volviera a alargarse una vez más hasta las 11 de la noche, y que se convierten en un rifirrafe de acusaciones y defensa de posturas, sobre cuestiones de la vida cotidiana del funcionamiento del Ayuntamiento, como el plazo de pago, las playas de perros o la oferta de realizar un “Manifiesto de todos los grupos con motivo del Día del Orgullo LGTBI y que al final no se plasmó

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