El centro educativo celebró una emotiva gala con reconocimientos a los impulsores de esta singular artesanía, la entrega de premios del curso 2024-2025 y la participación del Conservatorio de Torrevieja
El CEIP Inmaculada Concepción vivió en la tarde de ayer una de las jornadas más especiales de su historia con la celebración de la XXX Edición de los Talleres de Barcos de Sal y Nudos Marineros, una iniciativa educativa y cultural que, durante tres décadas, ha contribuido a preservar y transmitir una de las tradiciones más emblemáticas vinculadas a la identidad salinera de Torrevieja.
La directora del centro, Eva María Atienza Granados, recibió a centenares de asistentes que no quisieron perderse esta histórica conmemoración. Entre las autoridades presentes se encontraban el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón; el concejal de Cultura, Antonio Quesada; el coordinador de Educación, Juanjo Fernández; la presidenta del AMPA, Ana Pizana; y la directora del Conservatorio de Torrevieja, María Ortigosa, además de otras personalidades vinculadas a la vida educativa y cultural de la ciudad.
Los asistentes pudieron recorrer una exposición retrospectiva dedicada a los treinta años de historia de los talleres, en la que se mostraban fotografías, documentos y trabajos realizados a lo largo de estas tres décadas. La proyección de un vídeo conmemorativo despertó numerosos recuerdos y momentos de emoción entre el público.
El patio central del colegio se transformó para la ocasión en un gran salón de actos al aire libre. Bajo la conducción de la maestra de ceremonias, Carmen García Rebollo, dio comienzo un programa cargado de simbolismo. La directora del centro fue la encargada de inaugurar oficialmente el acto antes de dar paso a la primera intervención musical del ensemble de profesores del Conservatorio de Torrevieja, integrado por Rubén Zurdo (trompeta), Adelardo Zurdo (saxofón), Francisco J. Garres (clarinete), Eduardo Maciá (flauta) y Belén Puente (voz), quienes interpretaron la habanera La Dulce Habanera, del maestro Ricardo Lafuente.
Uno de los momentos más emotivos de la velada fue el acto de reconocimiento a las personas y entidades que han contribuido de manera decisiva al mantenimiento y desarrollo de esta tradición artesanal durante los últimos treinta años.
Recibieron este homenaje Miguel Pérez Muñoz, conocido como “El Gavilán”, y Manuel Sala Campos, “El Pijote”, maestros salineros encargados cada año del proceso de cuaje de los barcos de sal en las salinas torrevejenses.
También fue reconocido José Antonio Imbernón Simón, impulsor de la introducción de la artesanía salinera en el centro educativo hace ahora tres décadas.
El homenaje se extendió igualmente al profesor Rafael Antón Pérez, autor del diseño y dibujo de las primeras maquetas utilizadas en los inicios de esta actividad artesanal.
De igual modo se recordó la dedicación de Jesús Villena Orts, cuya labor permitió acompañar y formar a generaciones de alumnos en este taller.
El reconocimiento alcanzó asimismo a la profesora Mari Carmen Torregrosa y, a título póstumo, a Rafael Álvarez, por su compromiso en la enseñanza y transmisión de la elaboración de los tradicionales barcos de sal.
Otro de los homenajeados fue Manuel Andreu, conserje del centro durante muchos años, cuya implicación y entusiasmo resultaron fundamentales para el desarrollo del taller.
La organización destacó también la trayectoria de Raquel García, antigua alumna del colegio, por su talento y destacada contribución a la artesanía salinera.
Entre las entidades reconocidas figuró la Nueva Compañía Arrendataria de Las Salinas de Torrevieja, por facilitar sus instalaciones y hacer posible cada año el proceso de cuaje de los barcos de sal. El galardón fue recogido por Pedro Ángel García, responsable de Seguridad y Medio Ambiente del Grupo Salins España.
Asimismo, se puso en valor la labor de quienes impartieron el taller de barcos y nudos a lo largo de los años: Vicente Martínez Samper, Asun Anierte Tur, Álvaro Vera Ruiz y Erika Gómez Díaz, por su dedicación a la enseñanza de una tradición considerada parte esencial del patrimonio cultural local.
La última de las distinciones fue para Lola Sánchez Roca, por su contribución a la obtención de ayudas económicas destinadas a materiales y trofeos a través del Ayuntamiento de Torrevieja.
La ceremonia continuó con otro de los momentos más esperados de la noche: la entrega de los premios correspondientes al curso 2024-2025, consistentes en vales canjeables en Papelería Torrevieja por valor de 15, 25 y 35 euros.
Premios de Nudos Marineros
Primer Premio: Emanuel Juseph Rivera Valencia
Segundo Premio: Anas Boutaa
Tercer Premio: Douaa Araj
Premios de Barcos de Sal
Primer Premio: Alexia Botella Jiménez
Segundo Premio: Samuel Ghersi Roda
Tercer Premio: Rocío Dolón Ballester
Tras la entrega de galardones, las autoridades presentes subieron al escenario para felicitar al centro por la continuidad de una iniciativa que ha logrado convertir una tradición local en una herramienta educativa de enorme valor. Durante sus intervenciones coincidieron en la importancia de seguir transmitiendo a las nuevas generaciones los conocimientos y costumbres vinculados a la cultura salinera de Torrevieja.
El broche de oro a esta tarde de recuerdos, emociones y reconocimiento colectivo llegó nuevamente de la mano del ensemble del Conservatorio de Torrevieja. En esta ocasión se sumó a la interpretación el concejal de Cultura, Antonio Quesada, para ofrecer una sentida versión de la emblemática habanera Torrevieja, obra inmortal del maestro Ricardo Lafuente, poniendo así el mejor colofón posible a una celebración que ya forma parte de la memoria histórica del centro educativo y de la ciudad.
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