El cuaje en la artesanía salinera de Torrevieja: química, tradición y arte (I)

Ana Meléndez Zomeño

Barco en sal en la laguna de Torrevieja. Foto: Ana Meléndez Zomeño (2018)

Son muchas las peculiaridades de la artesanía salinera de Torrevieja. Se trata de una etnografía muy joven, de poco más de 150 años, que contrasta con otras de origen milenario como la cerámica o el trabajo del esparto. Es una tradición de gran arraigo, prácticamente exclusivo entre salineros de esta localidad. Otra particularidad la encontramos en cómo el proceso artesanal está asociado con procesos químicos, como el de la cristalización de la sal, y, en consecuencia, con el devenir de la naturaleza y otros condicionantes en función de la actividad extractora de la empresa salinera en la laguna hipersalina de Torrevieja. Únicamente en esta laguna se han podido elaborar los objetos artesanales debido al excepcional sistema de recolección de la sal en húmedo. En la actualidad, sólo dos maestros en activo conocen los detalles del delicado proceso de cristalización de la sal o cuaje en la artesanía torrevejense.

La original y bella tradición salinera consiste en recubrir con cristales de sal, en una capa fina y uniforme, objetos elaborados con caña y madera y forrados previamente con tela blanca de algodón gastado. Para ello, las maquetas ensambladas por los artesanos se sumergen en la laguna de Torrevieja cuando se dan unas condiciones muy concretas correlacionadas, como, por una parte, el ritmo de evaporación, la temperatura y el grado de concentración de sal en la laguna, y por otra, la intensidad, la humedad y la componente del viento. Sólo así el proceso químico de la cristalización o cuaje tendrá como resultado las pequeñas obras de arte salinero.

En la artesanía salinera de Torrevieja se denomina cuaje al proceso de cristalización de la sal por el cual la superficie de objetos se recubre de cristales de sal. Es un proceso químico clave para que el tradicional barco, o cualquier otro objeto, en sal de Torrevieja lo sea de verdad y alcance su mayor calidad y vistosidad.

¿Por qué sumergir los barcos en la laguna con viento intenso y no en calma? ¿Por qué en junio y no en diciembre? ¿Por qué forrar las piezas de la maqueta en algodón? ¿Por qué se forman cristales de diferentes tamaños y formas? ¿Cómo consiguen los artesanos el tipo de cristales que prefieren? Desde la ciencia se puede comprender, en gran medida, la práctica artesanal del cuaje, que es el resultado de la sabiduría popular de los salineros transmitida oralmente de generación en generación.

Figs. 2 y 3. A la izquierda, Manuel Sala Campos, y a la derecha, Miguel Pérez Muñoz, cuajando barcos en sal en la laguna de Torrevieja (2020). Fotos: Ana Meléndez Zomeño

Un poco de química para comprender el proceso artesanal
Previamente debemos contestar a estas otras cuestiones: ¿qué es la cristalización?, ¿y un cristal de sal?, ¿cómo se forman? Además, para facilitar la comprensión de algunos conceptos químicos, se puede consultar un pequeño glosario que he añadido al final del texto.

La cristalización es un proceso químico por el que un gas, un líquido o una disolución se transforma en un conjunto de cristales sólidos, y estos cristales se estructuran de forma ordenada en enlaces moleculares rígidos. Dicho de otro modo, es un proceso por el cual se separa un componente de una solución líquida, transfiriéndola a la fase sólida en forma de cristales que precipitan.

Fig. 4. Imagen de David Terrón Calvo: cristales de menos de 1 mm
de arista contenidos en una gota de agua de la laguna de Torrevieja. Julio de 2019

El proceso de cristalización o cuaje necesita de fuerzas naturales, como el sol y el viento, que favorecen la evaporación del agua y la concentración de sales; en consecuencia, afectan al grado de saturación (cantidad máxima de sal que admite disuelta en el agua). Cuando se alcanza la sobresaturación (exceso de sal que impide que se mantenga disuelta), se activa el proceso de cristalización.

En el caso que nos interesa, el de la sal común o de mesa, se trata de un compuesto químico llamado cloruro de sodio, de fórmula NaCl; es una sal muy soluble en agua. Cuando esta sal se disuelve en agua, se rompe (se disocia), quedando por separado en la disolución los iones sodio (Na+, con carga positiva) y los iones cloruro (Cl-, con carga negativa).

Figs. 5 y 6. Estructura cristalina cúbica de la sal (NaCl). Imágenes en la Red

Cuando el agua comienza a evaporarse, por acción del sol y del viento, los iones Na+ y Cl- comienzan a unirse en la solución sobresaturada de la laguna, comenzando el proceso de cristalización, en concreto en el sistema isométrico (estructura cristalina cúbica centrada en las caras), donde se disponen alternativamente los átomos de cloro y sodio formando una red cúbica que se va repitiendo con la misma orientación en toda la sustancia.

El artesano salinero Manuel Sala Campos afirma que si una escuadra dice que un cristal de sal no es perfecto, la escuadra se equivoca. Efectivamente, todas las aristas de los cristales forman ángulos rectos entre sí con una enorme precisión. Esa disposición periódica de los iones en los cristales explica la forma rectangular en la que crecen.

Figs. 7 y 8. Cristales de sal. Fotos: Ana Meléndez Zomeño

La laguna de Torrevieja es un gran depósito con una lámina de agua de 1.400 hectáreas en la que la sal precipita y cae en el fondo para ser recolectada por la empresa salinera, mientras que nuestros artesanos aprovechan este momento del proceso de cristalización para sumergir sus obras manufacturadas, que emergen como joyas de cristal.

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