Cárnicas Ríos acogió el primer capítulo de esta iniciativa de la Cofradía Gastronómica del Cocido con Pelotas, que combinó un cocido a la leña, barbacoa, productos tradicionales y una tarde de música, baile y animación.
La gastronomía tradicional y el ambiente festivo se dieron la mano en la tarde de ayer en Torrevieja con la celebración del primer capítulo del Cocido Reposado, una iniciativa impulsada por la Cofradía Gastronómica del Cocido con Pelotas que convirtió las instalaciones de Cárnicas Ríos en punto de encuentro para los amantes de la buena mesa y de las recetas de siempre.
Bajo el lema «El sabor de lo auténtico… con tiempo», la convocatoria puso el acento en una forma de entender la cocina en la que la paciencia, la calidad de los ingredientes y el respeto por la tradición siguen siendo fundamentales. La jornada se desarrolló en el recinto de Cárnicas Ríos, situado en la calle Escultores Hermanos Blanco, número 27, con una propuesta que fue mucho más allá de sentarse a comer: se trataba de compartir una experiencia gastronómica y festiva en buena compañía.
El menú, reunió diferentes elaboraciones y aperitivos, con las bebidas incluidas en régimen de barra libre hasta el postre. Una fórmula pensada para disfrutar de una comida completa, recuperar los sabores populares y prolongar después la celebración con música y baile.
Barbacoa, aperitivos y el protagonismo del cocido a la leña
La propuesta culinaria arrancó con una barbacoa libre en la que los asistentes pudieron disfrutar de panceta, pinchos morunos, salchichas, longaniza y chorizos. La oferta se completó con una selección de aperitivos que incluyó ensaladilla murciana, cogollos de lechuga con tomate y anchoa, queso manchego y sobrasada, de la mano del alma mater de estas celebraciones, Pepe Ríos..
Sin embargo, el plato que daba sentido a toda la convocatoria era el cocido, una de las elaboraciones más representativas de la cocina tradicional y protagonista indiscutible de esta primera edición. La pelota, elemento inseparable del cocido con pelotas tan arraigado en la gastronomía de la Vega Baja y de Torrevieja, tuvo un lugar destacado y pudo repetirse, antes de dar paso al cocido elaborado a la leña.
La cocción a fuego lento y la elaboración reposada evocan esa cocina doméstica de antaño en la que los guisos necesitaban tiempo para alcanzar su punto y reunir todos sus sabores. Precisamente, esa filosofía fue la que inspiró el nombre de la iniciativa: reivindicar los platos que no entienden de prisas y que conservan buena parte de la memoria culinaria de nuestros mayores.
La comida concluyó con fruta y un mini cucurucho de helado, completando un menú que recorrió desde los aperitivos y las carnes a la brasa hasta uno de los grandes clásicos de la gastronomía local.
En el apartado de bebidas, el precio incluía vino Faustino Rivero Ulecia, vermú, agua, refrescos y cerveza hasta el postre. La organización había establecido también tarifas para las consumiciones posteriores, con agua a un euro; refrescos y cerveza a dos euros; cubatas y gin-tonic a seis euros, y mojitos a siete euros. Entre las marcas de destilados anunciadas figuraban Martin Miller’s y Seagram’s, además de ron Bacardí blanco y Brugal añejo.
Una sobremesa con música, baile y animación
La celebración no terminó con los últimos platos. A partir de las 16:30 horas, la programación contemplaba música en vivo, espectáculo de baile y animación para prolongar la jornada y convertir la sobremesa en una oportunidad para disfrutar también del entretenimiento y la convivencia, en la que no faltó la inconfundible voz de Ámgel Sánchez. De esta manera, el Cocido Reposado planteó una combinación de gastronomía popular y ocio que buscaba reunir a personas de distintas edades alrededor de una misma mesa.
La iniciativa de la Cofradía Gastronómica del Cocido con Pelotas apostó así por dar protagonismo a una de las señas de identidad de la cocina tradicional de la zona, vinculando el cocido con pelotas a una jornada en la que también tuvieron cabida la barbacoa, los aperitivos y la música.
El primer capítulo del Cocido Reposado dejó sobre la mesa una idea sencilla, pero cargada de significado: la cocina tradicional continúa siendo una magnífica excusa para reunirse, compartir recuerdos y disfrutar de los sabores que forman parte de la identidad gastronómica de Torrevieja.
Porque hay recetas que no necesitan reinventarse para seguir conquistando paladares. Basta con respetar sus ingredientes, dedicarles el tiempo necesario y servirlas en torno a una mesa donde la buena comida y la compañía sean las verdaderas protagonistas.
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