La noche se llenó de arte con el XVI Encuentro Flamenco “Ciudad de Torrevieja” de la Casa de Andalucía “Rafael Alberti”

En el acto le fue entregado el galardón Vicente Sánchez “Tente” al director del Festival del Cante de las Minas de La Unión, Juan Carlos López

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El Teatro Municipal de Torrevieja, se llenó en la noche de ayer hasta la bandera, para disfrutar el XVI Encuentro Flamenco “Ciudad de Torrevieja”, que organiza la Casa de Andalucía “Rafael Alberti”. El acto que fue presentado por la presidenta de la entidad organizadora, Rosa Martínez.

El acto contó con la presencia de las concejalas del Ayuntamiento de Torrevieja, Inmaculada Montesinos y Concha Sala, así como el Alcalde de La Unión y Presidente de la Fundación del Cante de las Minas, Pedro López Millán, el Director del mismo, Juan Carlos López y el presidente de Honor de la Casa de Andalucía Juan Carlos Lázaro.

Antes de que comenzaran las actuaciones se hizo entrega del reconocimiento como jurado del Festival de Flamenco “Bailando por Soleá” – Trofeo “Salinas de Torrevieja” a Macu Paya. También se quiso premiar el apoyo y dedicación que durante años ha ofrecido a la Casa de Andalucía “Rafael Alberti”, entregándole el 2º Galardón “Vicente Sánchez –Tente-“ a Juan Carlos López, Director del Festival de Cante más importante del Mundo como es el del “Cante de las Minas” de La Unión, que agradeció el reconocimiento con unas emocionadas palabras de elogio a la labor de la Casa de Andalucía de Torrevieja en pos del flamenco y lo que significa para el mismo su apoyo, con la organización de la cantidad e espectáculos que anualmente pone en marcha.

Sobre un sobrio escenario, las sombras se llenaron de luz, color y arte con la actuación de Manuela Bort Penud “Manuela la Isleña” de Granada, ganadora del Trofeo “Salinas de Oro” del Festival de Flamenco “Bailado por Soleá” de Torrevieja, acompañada magistralmente por Marta “La Niña” y Aroa Palomo al cante” y Miguel Ángel Martín a la guitarra, que levantaron al público de sus asientos, tanto acompañando a Manuela en su vibrante y deslumbrante actuación, como en las ocasiones en que actuaron como solistas.

La noche se llenó de seguiriyas, soleás, alegrías, rumbas y bulerías envueltas en mantones que aleteaban en el aire y batas de cola que cobraban vida al son de la guitarra. Una noche excepcional en la que el público asistente disfrutó de una maravilloso espectáculo lleno de pasión y que abre la puerta a nuevas ocasiones para volver a `pasarlo bien con el flamenco más genuino.

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