Necesario participar en la vida política

Juan Chapapría García de Otazo

Algunos políticos que dicen dedicarse al servicio público han convertido a los partidos políticos en guetos donde dar rienda suelta a sus intereses personales. Siempre he entendido que estar en política debe ser un honor, un honor acompañado de una gran responsabilidad, que es la de trabajar por el progreso de toda una sociedad y en la defensa de unos principios comunes a todos: libertad, justicia, igualdad y democracia. Hace ya ocho años decidí militar en un partido político. Tomé esta decisión movido por unas convicciones personales y por la necesidad  que sentía de aportar lo mejor de mí mismo a un proyecto que estaba y está encabezado por grandes personas. Han pasado ya a pesar de mi juventud bastantes años y mi ilusión por defender unos principios comunes desde este partido no han hecho sino aumentar. Por todo ello me entristece a la vez que siento rabia, el flaco favor que algunas personas le están haciendo a la política. Parece que se han olvidado de la ilusión y las ganas con las que un día se involucraron en política. Parece que se han olvidado de cuando estaban al servicio de los demás sin esperar nada a cambio, cuando la mayor recompensa era poder estar participando de un proyecto común.  Algunos  políticos que dicen dedicarse al servicio público nos han hecho creer que estas ideas son utópicas, porque han convertido a los partidos políticos en guetos donde dar rienda suelta a sus intereses personales.  Muchos son temerosos de la participación de los ciudadanos en la vida de los partidos políticos, tienen miedo a las diferentes formas de entender la vida interna de los partidos  y que estas  puedan traer personas con nuevas inquietudes que les arrebaten lo que tanto tiempo les ha costado construir, que en definitiva no ha sido otra cosa que crear una idea de los partidos y del servicio a los demás totalmente alejada de lo que debe ser la política. Ante esta situación actual me he llagado a preguntar ¿Qué clase de culpa tendremos los ciudadanos en todo esto? La respuesta se me antojaba sencilla, ninguna. Pero ante esta respuesta me planteé que algo no estábamos haciendo bien. Estábamos descuidando nuestra democracia y dando pie a que determinados individuos se aprovechen  ante nuestro descuido. No debemos dejar pasar ni un día más. A los SINVERGÜENZAS con mayúsculas que durante estos años han estado haciendo de su capa un sayo bajo diversas siglas e incluso cargos públicos, hay que decirles que se  terminó. La ley electoral no nos da muchas soluciones a esta situación, pero sí la posibilidad de que la voluntad general  termine con privilegios personales creados. Tenemos que empezar a llamar a las cosas por su nombre, a saber decir que en política no todo vale y que para estar representando a los ciudadanos hay qué empezar a pedir a nuestros cargos públicos algo más que las buenas intenciones que a todos se les presume. En esta lucha por cambiar el panorama actual, por trabajar en dignificar la política, no nos debemos conformar con votar a los partidos en los que residan nuestras ideas,  tenemos que exigir vernos reflejados en todas las mujeres y hombres que defienden las distintas listas electorales, porque verdaderamente al votarles tenemos que tener la seguridad de que la prioridad de todos ellos será únicamente trabajar por el interés general. Animo a todas las mujeres y hombres a participar de la vida interna de los partidos políticos, pues estos están sedientos de sus inquietudes y valores, capaces de renovarles los planteamientos, para que esas ideas sean verdadero reflejo de las necesidades de la sociedad y de lo que esta espera de sus políticos. De forma especial animo a los jóvenes a participar de la vida política, a ellos les pertenece el futuro, pero a nadie le quepa la menor duda de que ya les pertenece el presente, y deben tener voz y una voz fresca libre de toda atadura, que les permita nutrir de su alegría  a los partidos, y que estos  sepan acoger sus proyectos, pues los jóvenes deben construir hoy la sociedad del mañana.

Juan Ramón Chapapría García De Otazo
Miembro de NN.GG. del Partido Popular de Torrevieja.

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